El curso-taller “Lecturas que invitan a la reflexión” se impartió a 29 profesores de los cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades con la finalidad de incidir en el desarrollo e integración a la lectura de jóvenes de educación media superior; provocar fascinación por el conocimiento; despertar sus capacidades creativas y que perfilen un esquema propio de vida.
Durante la presentación del curso-taller, Benjamín Barajas Sánchez, director general del CCH, destacó la invitación hecha a los docentes del Colegio por parte de Adriana Becerra O’leary, creadora del proyecto El poder de las palabras, y los profesores Clara Vanegas, Andrés Sánchez y Gustavo Ávila.
“No estamos en un plano puramente académico, más bien gozoso, reflexivo dentro de la lectura, trascendiendo el currículum, porque aquí hay colegas de todas las áreas, pero hay que salir de las disciplinas y verlos con ojos de otra disciplina; todos los que hemos sido niños y nos gustaba la literatura pedimos que nos cuenten un cuento, porque la lectura está pegada al oído y por ahí va este asunto”, expresó el director general.
Por su parte, Adriana Becerra O’leary expresó que este programa es de largo aliento y pretende llegar a la reflexión: “la palabra misma significa un diálogo con uno mismo, aprender a hablar con uno mismo, es de la única forma en la que accedemos al pensamiento”.
Asimismo, señaló: “el pensamiento, como lenguaje, ha sido secuestrado. Solo el arte lo rescata y es lo que te lleva a la reflexión, en este caso la literatura, porque son historias vivas, metáforas, paradojas. Cuando el narrador relata una historia, la vive y comparte con los escuchas”.
Becerra O'leary resaltó que escuchar es poner a trabajar la atención, concentración, imaginación y se descubre la riqueza de la mente humana.
“Para aprender a pensar, hay que aprender a sentirlo y para ello tenemos que dialogar con nosotros mismos (…) Cuando aprendemos a hablar con nosotros mismos se nos abren los universos, el arte y la lectura nos llevan allá. En este curso se han seleccionado lecturas que nos confrontan, pero también son maravillosas”, comentó.
Inició el diálogo
El impartidor Gustavo Ávila inició el taller con la lectura de Macario, de Bruno Traven. Después de escuchar una detallada descripción de la vida y sentir del protagonista, así como su encuentro con personajes que le impiden degustar un pavo largamente deseado, los asistentes al curso expresaron diversas opiniones al respecto.
“Macario tiene un pensamiento audaz y maneja con astucia las situaciones que se le presentan; su esposa se ajustó a la pobreza y se muestra su sentimiento de premiar el esfuerzo de su esposo al darle lo que anhela. Macario es un convenenciero, sabe con quién compartir, sigue su libre albedrío”, fueron algunas de las opiniones.
Asimismo, se identificó la situación de Macario como un reflejo de la sociedad mexicana, ya que la pobreza en muchas ocasiones dicta nuestros sueños y aspiraciones, y a pesar de nuestro esfuerzo, difícilmente podemos cambiar las estructuras sociales; “qué puede hacer un mortal frente el destino”, es una de las frases de Macario.
Por su parte, el profesor Andrés Sánchez resaltó que este curso busca “enriquecernos al escuchar las interpretaciones de las situaciones personales. En esta historia hay algo muy simple que se reduce a lo que enfrentamos: ¿qué quieres en la vida? Desde hace mucho, Macario lo tenía muy claro: comerse un pavo y toda la historia se traduce en lo que puede pasar alrededor de lo que queremos realmente y contra quién o con quién contamos para realizar nuestro propósito”.
Mientras, Gustavo Ávila afirmó que la diversidad de opiniones sobre un texto y las distintas maneras de percibir una situación es interesante.
“En este taller nos interesa algo fundamental. Una de las cosas en las que tenemos más dificultad los seres humanos es saber qué queremos hacer en la vida. Es un elemento relevante en la historia de cada ser humano y la historia de Macario lo pone en el centro”, dijo.
La segunda lectura, Los deseos ridículos, de Charles Perrault, dio pie a otras opiniones en torno a que no se valora lo que se tiene, hasta que un evento altera nuestra situación.
Aprender juntos
En el cierre del taller, el director general Benjamín Barajas expresó su gusto por esta actividad: “me gustó muchísimo escucharlas, nunca había leído a (Bruno) Traven y este fragmento de la obra me encantó. Como maestros estamos aprendiendo toda la vida y justamente el curso está visto hacia repensar nuestro trabajo en el aula, la lectura es una actividad transdisciplinaria, de tal manera que cuando el maestro de Química le dice al alumno: ‘que te enseñe tu maestro de lectura a leer’, es que no le está enseñando su disciplina. Leemos todo, leemos el mundo, me enriquece muchísimo y repensar mi docencia”, dijo.
Por su parte, Erika Rodríguez Sánchez, profesora del plantel Vallejo, dijo sobre el curso-taller: “está fenomenal, no tenía idea de cómo se desarrollaría. Con las lecturas que nos han dado los impartidores nos han hecho reflexionar acerca del sentido que tiene el profesor para desarrollar mejor sus clases y que obviamente sea una fuente de inspiración para los alumnos y construir mejor ciudadanos cada día”.
Armando Moncada Sánchez, maestro del plantel Sur, expresó: “está excelente, los ponentes son muy buenos, la propuesta es innovadora en el sentido de que ponen el énfasis en la lectura y la interpretación de los textos para su comprensión; es distinto de la idea que primero se lee, luego se comprende y luego se interpreta. Aquí se interpreta para comprender”.
Georgina Góngora Cruz, maestra del plantel Vallejo, consideró como enriquecedora esta actividad: “me hace ver que la lectura va más allá, muchos detalles que nos hacen percibir al ser humano desde diferentes puntos de vista, que hay aspectos desde la literatura que están plasmados ahí y nos pone a pensar que hay mucho más”.
Por último, Lefteris Becerra, docente del plantel Naucalpan, explicó que el curso-taller “me ayuda a tener más ideas para mi materia. Me gustaron mucho los textos, la lectura compartida y escuchar las interpretaciones de las y los compañeros, el intercambio de ideas, las opiniones de los ponentes son muy claras y aportan mucho”.
Me gustaron mucho los textos, la lectura compartida y escuchar las interpretaciones de las y los compañeros, el intercambio de ideas”.
Lefteris Becerra
Docente del plantel Naucalpan
La palabra misma significa un diálogo con uno mismo, aprender a hablar con uno mismo, es de la única forma en que accedemos al pensamiento”.
Adriana Becerra O’leary
Creadora de El poder de las palabras
Me hace ver que la lectura va más allá, muchos detalles que nos hacen percibir al ser humano desde diferentes puntos de vista”.
Georgina Góngora Cruz
Docente del plantel Vallejo
Como maestros estamos aprendiendo toda la vida y justamente el curso está orientado a repensar nuestro trabajo en el aula (…) Leemos todo, leemos el mundo”.
Benjamín Barajas Sánchez
Director general del CCH