Egreso Azcapotzalco

Se llevan los principios filosóficos del Colegio

Los tres mejores años en el CCH Azcapotzalco

Se llevan los principios filosóficos del Colegio
Los tres mejores años en el CCH Azcapotzalco

“Estudiantes, hoy cierran un ciclo y abren el armario de la esperanza, ésta, su escuela, los vio crecer, hoy más que nunca es importante señalar que dejan aquí una parte importante de su juventud, pero se llevan el recuerdo de lo que un día florecerá como una leyenda. Los principios filosóficos del Colegio ahora son los laureles que penden de su frente y en las sienes de su corazón, no permitan que nadie los vilipendie, claudicar no es un principio que un cecehachero deba enarbolar, porque desde los primeros años de su juventud señalan Por mi raza hablará el espíritu”.

Con estas palabras, el director del plantel Azcapotzalco, Javier Consuelo Hernández, celebró a la generación 2019, quien culminó su estancia en el bachillerato y dará paso a sus estudios profesionales; a través de una ceremonia virtual transmitida por YouTube, se reunió con su cuerpo directivo y con algunos padres de familia, profesores y estudiantes, quienes manifestaron su beneplácito por este logro.

En este sentido, el director general del CCH, Benjamín Barajas Sánchez, a través de un video, subrayó que el CCH es un espacio de creatividad, de reflexión y de inteligencia, “que proyecta su energía, sus valores y conocimientos a los jóvenes, quienes toda su vida lo habrán de recordar con cariño, nostalgia, porque el Colegio es para ustedes el espacio de apertura al mundo y del crecimiento emocional y físico”.

La crisis de la pandemia “nos ha hecho resilientes y gracias a ella descubrimos nuestras fortalezas, y ustedes han demostrado que pueden aceptar los retos y superarlos con alegría, creatividad y esfuerzo constante”, agregó.

En su intervención, el secretario general del plantel, Juan Concepción Barrera de Jesús, también resaltó que a pesar de las dificultades que tuvieron los estudiantes, son una generación que egresa con “habilidades no sólo para enfrentarse a los retos profesionales sino también de la vida misma, pues son dignos representantes del bachillerato de la UNAM. Son la generación resiliente ante los estragos del Covid-19”. Sin duda, dijo, serán los futuros profesionistas que darán respuesta a los retos que seguirá enfrentando la humanidad.

Celebraron su fortaleza

“Hoy demostramos que la pandemia no fue suficiente para darnos por vencidos, a la distancia mostramos nuestra fortaleza, constancia, nuestra capacidad de salir adelante, hoy y siempre, y lo fuertes que somos ante las adversidades y lo valiosos que somos como estudiantes y como personas”, afirmó la alumna Jessica Cardoso Leyva. 

No obstante, dijo, “hoy nos tenemos que despedir, pero recordando la maravillosa etapa que tuvimos en el plantel, en estas paredes se quedan risas, aventuras, gran parte de nosotros se queda aquí, pero con mucho orgullo nos llevamos al CCH en el corazón.”

En su intervención, Luis Fernando Flores Diosdado subrayó que su generación fue muy especial y única. “Durante nuestra estancia realzamos con honor el nombre del Colegio con nuestros diversos logros, dando siempre lo mejor en beneficio de nuestra comunidad. Y nos tocó vivir uno de los retos que la humanidad ha afrontado, una situación particular que a pesar de sus adversidades no impidió que siguiéramos con nuestros aprendizajes, demostrándonos una vez más que la fraternidad, la unión y la resiliencia son grandes pilares para salir adelante. Celebremos nuestra excelencia porque somos universitarios de corazón y cecehacheros por convicción”.

En el CCH es el lugar en donde se aprende a ser autónomo y a pensar por ti mismo, así lo consideró la alumna Jimena Galindo Borges, pero en ese proceso participaron muchas personas, entre ellas, dijo, “quienes han invertido tiempo, energía y conocimientos en formar jóvenes que sean competentes en el futuro, aquellos profesores que  demostraron interés en que aprendiéramos, a todos gracias”. Cada uno, aseguró, aportará algo a la sociedad de una manera u otra, “todos tenemos la capacidad de hacer cambios pequeños o grandes a la sociedad”.

Quien también se pronunció fue la estudiante Ana Karina Hernández Rojas, quien se congratuló del logro alcanzado. “Aquí conocimos personas extraordinarias, a maestros que entregaron su corazón por la enseñanza, una escuela fuera de lo normal, que es atrevida en su forma de enseñar, gracias a la cual no sólo pudimos llenarnos de conocimiento sino también de lecciones que van más allá de lo académico (…) Pienso en el futuro que nos depara, los aprendizajes adquiridos nos han vuelto más fuertes y capaces de resistir lo que sea. Nos irá bien.”

Por su parte, el alumno Adrián Santibáñez López sostuvo que su generación ha vivido una transformación académica, afectiva y social. Aprendió a afrontar los problemas, esta institución los preparó para la vida.

Aquí, destacó, se vive un clima de fraternidad, respeto, unión, diversidad, y libertad. “Aquí caben todos, no importa la ideología, gustos, formas de vivir, de amar, de expresarse o de convivir, pues al final todos somos compañeros de un mismo plantel, que aún con sus problemas ha sabido salir adelante, gracias a la lucha y resiliencia de su gente. Es por esa razón que para muchos estos han sido, de momento, los tres mejores años de su vida. Hoy salimos del CCH, pero el CCH jamás saldrá de nosotros.”

La ceremonia también celebró a los egresados con la presentación de Chito, la mascota del plantel, así como de la interpretación musical de los alumnos Tanya González Hernández y Axel Uriel San Juan Zárate, de la profesora Magdalena Carrillo y del mariachi, y culminó con el tradicional Goya, que identifica a los universitarios.

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