La historia de este trabajo es larga, interesante, pesada, pero también de recompensas, de reconocimientos por ser partícipes de un proyecto académico y de investigación de interés nacional y mundial. Para llegar a esta meta, se tuvo que recorrer un camino sinuoso, tocar puertas y pedir apoyos, además fomentar el interés y convencer, sobre todo, a las y los jóvenes, quienes son potencialmente la esperanza para continuar con la secuenciación de la genética del ajolote, que es mexicano y también mundial.
Han sido 20 años que Leticia Alonso Montesinos y Emilio Román Hinojosa, biólogos docentes del Área de Ciencias Experimentales de plantel Oriente, iniciaron este periplo en el que han invertido horas para su estudio, conservación y reproducción, en un ambiente académico, estudiantil y familiar, este último precedido por la inversión de recursos monetarios para adecuar, desde su hogar, el hábitat de esta especie en peligro de extinción.
Bajo este contexto, Alonso Montesinos y Román Hinojosa impulsaron aquí la celebración del Día Nacional del Ajolote Mexicano, declarado en 2018 por el Senado de la República, a fin de difundir la importancia científica, ecológica y cultural de esta especie única, emblemática y nativa de nuestro país.
De esta manera, el pasado 1 de febrero, con la colaboración de otros académicos del Sistema de Laboratorios para el Desarrollo y la Innovación (Siladin), montaron una exposición que simuló una enorme trajinera, pues recordemos que esta especie es endémica del Valle de México, que antiguamente se distribuía en todo el sistema lagunar, qque abarcaba el lago de Texcoco y Xochimilco, hasta hoy en día lo que es Chalco y Tláhuac; y al norte de la ciudad, es decir, Zumpango y Xaltocan.
En la inauguración, la maestra María Patricia García Pavón, directora de esta escuela, destacó el empeño de los profesores por su trabajo, dedicación y vitalidad para sostener, por muchos años, una labor genuina para el aprendizaje del estudiantado del del Colegio.
Participaron en esta muestra los profesores Raúl Cermeño, René Reyes y Omar Sánchez y la maestra Julieta Sierra Mondragón, quienes se han integrado a esta labor en la tarea de divulgación y conservación de esta especie, auténticamente mexicana.