eutopia

Innovación educativa, reflexión colegiada

En su número 33, la publicación analiza la formación a distancia impuesta por el confinamiento

Innovación educativa, reflexión colegiada
En su número 33, la publicación analiza la formación a distancia impuesta por el confinamiento

La revista semestral Eutopía, editada por el Colegio de Ciencias y Humanidades, aborda en su más reciente número la innovación en la educación. En su contenido se desarrolla un análisis profundo sobre los retos que la pandemia de Covid-19 le impuso al sistema de aprendizaje en el CCH, una institución que no detuvo su actividad docente y ha podido adecuarse a las circunstancias actuales de la enseñanza a distancia.

En su editorial destaca: “Algunos autores reflexionan sobre la creación y manejo de aulas virtuales, mejoramiento de ambientes académicos digitales, la utilización de herramientas, repositorios, bibliotecas digitales y plataformas web para la adquisición de información y conocimientos; el establecimiento de trabajos colaborativos para que en las clases cada uno asuma sus responsabilidades educativas, tal y como lo dicta nuestro Modelo Educativo.

En estas páginas también están las experiencias de estudiantes y de promotores culturales quienes ahora realizan sus actividades con la ayuda de internet”.

Esta nueva edición, se subraya en la editorial, “refleja que los profesores y profesoras no se conforman con impartir sus clases, sino que están atentos y abiertos a pensar el presente y a escribir sus experiencias en esta era de educación híbrida y virtual. Reflexión que compartimos desde la Dirección General del Colegio y cuyas ideas sumaremos en nuestro quehacer diario para tener un CCH que nunca pierda su vocación innovadora que hace frente a cualquier adversidad”.

En su número 33, correspondiente a junio-diciembre de 2020, Eutopía integra 14 acuciosos artículos, dispuestos en las secciones Intramuros, Nosotros, Desde el Aula y Temas Libres. A lo largo de 106 páginas, los autores –todos docentes e investigadores– abordan desde diversos puntos de vista cómo la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y las Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento (TAC) y cómo pueden usarse para tener mejores prácticas que incentiven el proceso de aprendizaje.

Otros autores reflexionan sobre el establecimiento de trabajos colaborativos para que en las clases cada uno asuma responsabilidades educativas, como lo indica Modelo Educativo del Colegio.

En esta edición el lector también encontrará las experiencias de estudiantes y de promotores culturales, quienes realizan sus actividades con el apoyo de internet.

Por ejemplo, en su texto “Inducción a clases en línea para el docente del CCH”, Ignacio Cuauhtémoc Benítez se  centra  en  los  principales  aspectos  de  la  enseñanza  virtual,  apreciando  que,  “al  igual  que  la sociedad, la educación ha transitado hacia la comunicación a través de las herramientas tecnológicas e informáticas con sistemas  multimedia  –texto,  audio,  vídeo,  imagen–, bajo  el entendido  de  que  la  emergencia  sanitaria  por  el  Covid-19  fue  un  detonador  que  sólo  aceleró un proceso que ya había comenzado”.

En otro texto, titulado “Creación de ambientes de aprendizaje colaborativo en aulas virtuales”, Olga María Hildehza Flores y Flora Hernández Carrillo sostienen que “el aprendizaje colaborativo es un recurso indispensable para  integrar  las  diferentes  habilidades  y  los  distintos  niveles  de  logro  que  poseen  los  alumnos,  respecto  a  los  conocimientos  y  saberes  que  se  espera  que  desarrollen  dentro de una asignatura. Esto incluye realizar, de manera cooperativa, actividades en las cuales cada uno asuma la  responsabilidad  de  su  autorregulación  y  su  función  al  formar  parte  de  un  grupo  de  trabajo.  Los  docentes,  por  su  parte,  deben  organizar,  orientar  y  regular  tanto  el  trabajo  en  equipo  como  el  individual.  El propósito por alcanzar incluye,  además  de  los  aprendizajes  institucionales, el desarrollo de capacidades sociales y de autoconocimiento”.

En cuanto al arte plástico, el pintor Julián Medrano Islas ocupó esta ocasión la sección Portafolios. Este artista mexicano se distingue en su vasta producción y ha realizado exposiciones individuales como La escritura de lo visible (2010); Fantasmas, en la Galería Central de La  Esmeralda  (2013);  Estados  Primarios,  La  Quiñonera  (2014); Tigres en la casa, Otra Gallery (2017) y Mitologías ne-crófilas (2020).

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