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Padres y madres aprenden sobre regulación emocional

Es importante comprender que las emociones de los jóvenes no son enemigas, sino mensajeras: Vargas

Padres y madres aprenden sobre regulación emocional
Es importante comprender que las emociones de los jóvenes no son enemigas, sino mensajeras: Vargas

En el marco del ciclo de charlas virtuales Voces y Emociones, Encuentros para Cuidarnos, el psicólogo Pedro Vargas Ávalos presentó “La regulación emocional en la adolescencia”, en un encuentro con padres y madres de familia, con el objetivo de reflexionar sobre cómo acompañar y validar las emociones de las y los cecehacheros, así como orientar de forma sana y segura.

“Vamos a platicar de cómo ir del cerebro al corazón, es decir, cómo vamos a acompañar las emociones de tu hijo adolescente, ¿qué esperamos usualmente de nuestros hijos? Tener una relación de afecto de toda la vida y que ellos nos respondan casi igual”, comentó el especialista.

 

Un cerebro especial

En la charla, señaló que durante la adolescencia puede presentarse el distanciamiento a través de frases como: “déjame en paz”, “no me hables así”, “tú no sabes nada, nunca me escuchas”, “sólo piensas cómo arruinar mi vida”, “¿por qué me odias tanto?”, “no sé para qué me tuviste, si no te importo”, “sí, ya sé, todo lo hago mal”, entre otras.

Indicó que estas frases son parte emocional del adolescente, “no importa lo que está diciendo, sino lo que intentan comunicarnos: una necesidad de autonomía, de identidad y de comprensión”.

Vargas Ávalos explicó que el cerebro del adolescente no es el mismo del adulto: “el cerebro del adolescente, podríamos decir, está en obra negra, en construcción. En este momento de la vida está muy activo y sensible, pues la corteza prefrontal, que es la que ayuda a planear y controlar los impulsos, se desarrollará completamente hasta los 25 años”.

“El adolescente primero sentirá y luego pensará; no es que no quiera controlarse, es que aún está aprendiendo a hacerlo, por eso pasa de un estado de ánimo a otro, también tomará decisiones muy impulsivas y nuestro papel como adultos no es ponerles castigos, sino ayudarles a instalar los frenos poco a poco”, dijo.

 

Rebeldía y mensaje

El maestro y doctorante en Filosofía de la Ciencia afirmó que a un estímulo sigue una emoción, un pensamiento, una acción y una consecuencia; “si entendemos esta cadena, dejamos de ver el comportamiento como rebeldía y lo entendemos como un mensaje”.

Destacó que las emociones que predominan en la adolescencia son la ira (necesidad de autonomía), la tristeza (miedo al rechazo), euforia (búsqueda de la identidad) y la vergüenza (sensibilidad social).

“No son emociones nuevas, pero sí más intensas. Los adolescentes están probando cómo sentirse y cómo mostrarse, validar sus emociones no significa estar de acuerdo con sus reacciones, sino reconocer lo que sienten”, reiteró.

Consideró que las emociones no son enemigas, son mensajeras, avisan que algo les importa, “si las escuchamos, les enseñamos a conocerse; si las negamos, aprenden a reprimirlas o desbordarlas”.

Por lo anterior, resaltó el uso del semáforo emocional en casa ante breves acciones: “cuando la emoción está en rojo, no funciona razonar, en ese momento sólo hay que acompañar, respirar y esperar. En amarillo, ayudamos a poner las palabras y cuando está en verde, podemos reflexionar o establecer acuerdos”.

Por último, el especialista en terapia familiar recomendó herramientas prácticas en familia para fortalecer vínculos y aprender la regulación emocional: respirar juntos, hablar sin interrupciones, apagar pantallas para reconectarse, mantener rutinas que transmitan seguridad, “no es hacer mucho, es hacerlo constante”. 

 

Tips para mantener una buena regulación emocional entre padres e hijos:

  • Respiren juntos.
  • Hablen sin interrupciones.
  • Apaguen pantallas para reconectarse.
  • Mantengan rutinas que transmitan seguridad.

 

¿Qué emociones dominan en la adolescencia?

Ira: necesidad de autonomía

Tristeza: miedo al rechazo

Euforia: búsqueda de la identidad

Vergüenza: sensibilidad social

 

El adolescente primero sentirá y luego pensará; no es que no quiera controlarse, es que aún está aprendiendo a hacerlo”.

Pedro Vargas Ávalos

Psicólogo

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