Aunque en el Colegio se imparten talleres curriculares de expresión gráfica, la demanda del estudiantado por acercarse a las artes plásticas es alta; por ello, se organizan talleres itinerantes en los planteles, pero, sobre todo, en museos de la ciudad.
En el marco del Día Mundial del Arte, que se celebra este 15 de abril, Cristina Arroyo Estrada, coordinadora de Artes Plásticas, compartió los programas y actividades que se desarrollan dentro de esta expresión artística, la cual se convierte en un espacio para el estudiantado donde pueden compartir sentimientos, despertar su sensibilidad y cultivar su talento y creatividad.
Durante este semestre, dijo, “se está cocinando” un curso de arte que se impartirá en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), por parte de la Dirección General de Artes Plásticas de la UNAM; además, está en curso el taller “Perspectivas Actuales sobre las Artes Escénicas y su Vinculación en la Currícula del Bachillerato”, que se imparte de manera presencial en el Museo Universitario del Chopo y al que asisten 31 profesores y alumnos.
“Con todo este trabajo de vinculación, fomentamos la autorreflexión y el autoconocimiento en las y los alumnos. Hoy, sobre todo, la importancia del arte es el bienestar emocional porque reduce el estrés y la ansiedad”, aseguró.
Protagonistas del arte
La profesora comentó que nadie nace dibujante, pero es una habilidad que cualquier persona puede desarrollar, solo necesita orientación para aprender técnicas, porque el resto del trabajo está en la imaginación.
“Tanto la pintura como el dibujo, el stencil, los estampados y demás artes plásticas mejoran la autoestima, el sentido de logro y el trabajo en equipo. Las y los jóvenes se vuelven más empáticos y resilientes, además desarrollan habilidades para la resolución de problemas y fortalecen la conexión social y emocional”, aseveró.
Arroyo Estrada indicó que el interés de las y los chicos por las artes plásticas se debe a que son una generación que cursó la educación básica durante la pandemia, es decir, a distancia y sin la convivencia social: “Quieren recuperar parte de ese conocimiento social y, como profesores, nosotros también queremos acercarlos a actividades donde interactúen con los demás”, añadió.
Talleres itinerantes
“En lo que llevamos del semestre, hemos realizado dos talleres de dibujo por parte de la revista Goooya, en los planteles Vallejo y Sur. Los chicos llevaron hojas blancas, plumones, colores e incluso un caballete pequeño. Nos reunimos en la explanada y se les preguntó: ‘¿cómo pueden expresar el amor o la naturaleza en una hoja?’. Los resultados fueron maravillosos”, narró la coordinadora.
Otras de las actividades que organiza el Colegio son el programa de visitas guiadas a diversos museos. Uno de los recuerdos que atesora la maestra sucedió en El Rule, recinto cultural ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde las y los cecehacheros hicieron una larga fila para realizarse un tatuaje temporal.
“Los talleristas llevaron diversas plantillas; muchas eran de símbolos prehispánicos. Entonces, les explicaron a los chicos y chicas que durante la época prehispánica se utilizaban tintas a partir de la molienda de plantas y elementos orgánicos. A base de agua, ellas y ellos se colocaron su tatuaje temporal”, concluyó.
Por último, la profesora reiteró que estas actividades itinerantes son un espacio de encuentro para las y los cecehacheros, donde pueden compartir sus intereses.
