pagina 36

Los adolescentes expresan dolor a su manera

La psicóloga dijo que los adultos deben compañar con respeto y empatía Martínez

Los adolescentes expresan dolor a su manera
La psicóloga dijo que los adultos deben compañar con respeto y empatía Martínez

Todos vamos a pasar por el camino del duelo, “donde la empatía y la presencia es lo mejor que se puede ofrecer a quien atraviesa por esa circunstancia; incluso, no es necesario decir frases elaboradas, sino darse tiempo y estar”, señaló Citlali Martínez del Monte, psicóloga por la UNAM.

Lo anterior, al impartir la charla en línea “¿Cómo acompañar a un adolescente en duelo?”, dentro del ciclo “Voces y Emociones. Encuentro para Cuidarnos”, organizado por el Departamento de Psicopedagogía de la Dirección General del CCH.

De acuerdo con la especialista, el duelo es una vivencia única y distinta para cada persona y ninguna pérdida es compatible con otra: “cada doliente siente y expresa su dolor a su manera”.

La profesional en tanatología señaló que los adolescentes pasan por distintos duelos, “entre los que se encuentra la decepción amorosa, la pérdida de los abuelos o la muerte de una mascota, que es un animal de compañía y afecto”, principalmente.  

Martínez del Monte indicó que también ocurren otros eventos, como la separación de los padres, el cambio de escuela y amigos, la pérdida de ilusiones y sueños y el fracaso académico, “donde es importante recordar que es parte de la vida, que permite superarse y valorar los éxitos tanto escolares como de vida”. 

En este punto, explicó que es importante que los adultos escuchen con respeto a los adolescentes, valorar su dolor con empatía y comprender su contexto. Indicó que la elaboración del duelo es similar a la de una persona adulta.

“Por otra parte, la expresión emocional del doliente dependerá del espacio y legitimidad que le den las personas adultas”, reveló.

 

Cuestionarse para apoyar

Citlatli Martínez del Monte ofreció consejos para los asistentes, entre ellos, ser un buen acompañante del duelo de los adolescentes, fijar una postura con unas preguntas: “¿cómo enfrentas tú las pérdidas?, ¿expresé el dolor, lo negué?, ¿me acompañaron o busqué ayuda?, ¿qué pasa después de la muerte según tus creencias?”.

Agregó que otro cuestionamiento puede ser “¿con quién te sentiste más apoyado en ese momento y cómo lo hizo? Es importante hacerse esa pregunta, para también saber qué necesita el adolescente. Cuando se recuerda cómo nos ayudaron, se puede brindar apoyo”.

La especialista recalcó que los jóvenes deben expresar sus emociones en este proceso de duelo y respetarlo.

“Entre las señales de alerta que debemos de tomar en cuenta para atender la situación en los adolescentes, se encuentran cambios significativos en su conducta, como síntomas de depresión, alteraciones del sueño y alimentación; cambios en el rendimiento escolar, deterioro de la relación familiar o con amigos, conductas destructivas y negación del dolor”, reveló.

Por último, señaló que no existe una estadística concreta para determinar cuánto dura un duelo, “pero de manera general puede ser de seis meses a un año, porque hay fechas donde el dolor se hace presente, como en aniversarios y fechas especiales”.

 

La expresión emocional del doliente dependerá del espacio y legitimidad que le den las personas adultas”.

Compartir: