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todas las artes se unen en el escenario

La acción dramática da pie a que se use este concepto

todas las artes se unen en el escenario
La acción dramática da pie a que se use este concepto

En el arte teatral, un texto dramático está dividido en actos y escenas, en vez de capítulos como suele suceder con las novelas.

Además, tiene un estilo directo con el cual conocemos la historia, es decir, en lugar de que exista un narrador que nos la cuente, el hacer y el decir de los personajes mismos hace que, como lectores, nos enteremos de lo que sucede en escena.

También, el texto dramático contiene indicaciones sobre las acciones que sucederán en el escenario y para ello usa recursos y herramientas específicas que caracterizan al texto dramático: los diálogos y las acotaciones; sin embargo, suele haber confusión cuando se trata de diferencia los cuadros.

Suele decirse que cada escena corresponde con la llegada o salida de un personaje o con algún cambio de lugar, no obstante, esto no es del todo correcto.

Una acción puede terminarse tanto por la llegada de otro personaje como por un cambio de lugar, pero el inicio o cierre de una escena o de un acto lo determina la acción; es decir, cuando una acción termina y va a iniciarse otra entonces sucede el cambio de escena.

Según la época y el lugar donde haya sido escrito el texto dramático, el número de actos puede variar de tres a cinco, a veces, si la obra es breve, hay un solo acto o dos.

Mientras los actos y las escenas forman parte de una tradición específica del teatro, existe otra manera de organizar los textos dramáticos y estos son los cuadros.

El teatro es reconocido por la manera en que emplea todas las artes para construir el hecho escénico y, precisamente, el término “cuadro” alude a la idea de la pintura, una de las bellas artes como la danza o la música.

Suele asociarse el término “cuadro” para hablar de cambios de espacio o escenografía, es decir, corresponde con una unidad espacial o ambiental y sirve para caracterizar un ambiente o una época.

A diferencia del acto o la escena, que marcan una evolución en las acciones, distingue los temas, de tal modo que el empleo del término “cuadro” en un texto dramático tendría que dar como resultado en el escenario la ilusión de que se está conformando un cuerpo de ballet, un cuadro viviente.

Por lo anterior, el cuadro en el teatro es como si se estuviera haciendo una pintura con elementos vivos, y se organiza la obra completa como si fuera una secuencia de cuadros donde cambia la escenografía y/o la ubicación de los personajes. 

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