El plantel Oriente se vistió de gala para celebrar la cuarta edición del Concurso de Teatro, el cual muestra el talento y también sirve como espacio para la expresión y la creatividad de gran parte de la comunidad estudiantil.
En esta edición, el entusiasmo se notó desde que se cerró la convocatoria. Tras el proceso de inscripción, que mostró la diversidad de intereses de los jóvenes que respondieron al llamado inicial, se hallaron títulos de obras como La fórmula de la amistad, Simetría de un error y Bodas de sangre, de Federico García Lorca, hecho que demostró que el interés por las artes escénicas sigue vivo y crece.
Después de la preparación y selección, las obras que subieron al escenario para concursar fueron: Los Aristogatos, de Tom McGowan y Tom Rowe, dirigida por el alumno Santiago Rafael Carmona González; El libro de la vida, a partir de la obra de Jorge R. Gutiérrez y Doug Langdale, bajo la dirección de la alumna Lesli Maribel Ortega López y con la profesora Linda Areli García Jurado.
Después en una larga deliberación, con base en la calidad de la interpretación, en el montaje y en la propuesta conceptual, el jurado dio los máximos reconocimientos a las dos puestas en escena.
El primer lugar fue para Los Aristogatos. Esta pieza inspiró por el nivel de autogestión. Los alumnos dirigieron y actuaron la pieza sin que hubiera un profesor a cargo. La obra se presentó bajo el género de teatro musical. Los alumnos interpretaron los temas en inglés. El elenco mostró el dominio del arte y de la lengua.
Visualmente, la obra sorprendió y muestra un estilo simple y simbólico, inspirado en el teatro chino. El escenario minimalista estuvo conformado por paneles móviles o biombos (Píngfēng), que al girar cambiaban el espacio.
El segundo lugar fue para El libro de la vida. La producción también apostó por el teatro musical y dirigió la mirada a las raíces prehispánicas y a la tradición del Día de Muertos. La obra mostró fuerza interpretativa de temas clásicos como La Llorona.
Además, el jurado notó que la pieza tuvo dos versiones. La pieza mostró el talento de cuatro actrices en los papeles de María y La Abuela. La primera versión recibió elogios por la emoción que mostraron las voces y que una historia puede cambiar según la sensibilidad de las actrices. Esa dualidad dio más movimiento al concurso, celebrado el pasado 26 de marzo.
El teatro en el corazón del CCH
La formación integral que propone el Colegio con eventos como este concurso dan muestra de la importancia del teatro, ya que es una herramienta poderosa que permite al estudiante practicar y habitar los principios pedagógicos de aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir.
El teatro es un puente en el que la identidad y la innovación convergen para la formación de ciudadanos sensibles y orgullosos de su herencia. Al integrar en esta emisión temas que van desde la cultura global en otros idiomas, hasta el rescate de nuestras tradiciones ancestrales y raíces prehispánicas, se reafirma el compromiso con una educación plural.
Dentro del Modelo Educativo del CCH, estas actividades fomentan el pensamiento crítico, el trabajo en equipo en el que también los padres de familia son integrantes formadores de la seguridad personal y la empatía, donde también cada estudiante deja la expectación pasiva de una realidad, para convertirse en protagonista capaz de comunicar ideas, emociones y posturas ante el mundo.
Fortalecer estos espacios es, en última instancia, fortalecer el espíritu humanista de nuestra máxima casa de estudios.
Referencias:
Orientación Crítica y Humanística del Modelo Educativo de la UNAM. (2023). Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades. UNAM.
Plan de estudios actualizado del CCH. (1996). Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades. UNAM.
Sánchez, M. (2018). El espacio vacío y el minimalismo en la escena oriental. Editorial Artes Escénicas.
