¿Qué es el pensamiento crítico?, ¿cómo se aplica?, ¿para qué me va a servir?, ¿es útil para conformar mi futuro profesional y personal?, ¿qué tipo de herramienta es?, como alumno, ¿qué herramientas y habilidades tengo? Estas son algunas de las cuestiones que la profesora María Elena Arias Aguilar, del plantel Vallejo, lanza sobre la mesa de sus estudiantes en sus clases del Taller de Comunicación.
Muchas respuestas surgen, pero después de un largo diálogo y debate, arriban a la importancia de adquirir herramientas que les permitan responder ante aspectos académicos como situaciones de la vida real. Una de ellas es el pensamiento crítico.
Es miércoles, 11 de la mañana y los pasillos del plantel Vallejo se llenan de adolescentes; es el horario de intercambio de clases y es precisamente en este intervalo que nos acercamos a preguntar sobre el pensamiento crítico: ¿qué es y cómo lo fomenta el CCH?, y ¿de qué modo el alumno se beneficia en su aprendizaje y desarrollo personal?
un acercamiento
De acuerdo con Martiniano Román y Eloísa Díez, en su libro La inteligencia escolar. Aplicaciones en el aula. Una nueva teoría para una nueva sociedad, que citó Alma Ivette Mondragón Mendoza en su artículo para la revista Latitudes CCH, “Cambio de actitudes, primer paso para propiciar el pensamiento crítico”, se trata “de una capacidad superior de la inteligencia escolar, cuya destreza consiste de manera general en buscar ideas nuevas y explicaciones para facilitar la toma de decisiones correctas”.
En su misión, el Colegio de Ciencias y Humanidades busca que sus estudiantes “sean sujetos, actores de su propia formación, de la cultura de su medio, capaces de obtener, jerarquizar y validar información, utilizando instrumentos clásicos y tecnológicos para resolver con ello problemas nuevos”.
Es decir, “sujetos poseedores de conocimientos sistemáticos en las principales áreas del saber, de una conciencia creciente de cómo aprender, de relaciones interdisciplinarias en el abordaje de sus estudios, de una capacitación general para aplicar sus conocimientos, formas de pensar y de proceder, en la solución de problemas prácticos”.
Habilidad desde las aulas
La maestra Silvia Elisa López y López señaló que el CCH fomenta el pensamiento crítico, y se observa desde el cómo están estructuradas sus materias, el tipo de actividades que se proponen, la organización de los programas de estudio, incluso está plasmado en sus principios y en el documento de Orientación y Sentido de las Áreas. Pero, ¿cómo se desarrolla en el CCH?
“El pensamiento crítico es algo que se desarrolla, es un proceso que se vale de herramientas, lecturas, reflexión, análisis; de prácticas en el aula, también de libros y dinámicas, es decir, estrategias que te puedan ayudar como alumno, pero tiene que ser dirigida por el profesor para saber qué es y cómo se usa”, así lo explicó la maestra.
“Es como jugar un poco al detective. Es ver lo que está sucediendo e hilar las ideas y luego afianzarte en lo que te ha enseñado la escuela, los conocimientos (…) si convergen, si son transversales, es tratar de entender por qué se da; ahí estoy utilizando el pensamiento crítico, y dará como resultado tener una mejor visión del mundo que me rodea, y, por consiguiente, tomar mejores decisiones”. Pero advirtió: “esta herramienta hay que aprender a desarrollarla; es como la autoestima: tienes que trabajar en ella todos los días”.
Responsabilidad
Carmen Regina Lara López, coordinadora de la Mediateca, del plantel Vallejo, señaló que “el tema del pensamiento crítico es muy importante, sobre todo, en este momento, ante la situación que estamos viviendo con las redes sociales y su impacto”.
“Como maestros tenemos la obligación, la responsabilidad y el gusto de orientar a los chicos para que ellos, ante una noticia, situación, y antes de ir por el camino del miedo, cuenten con los elementos con los cuales analizar y detectar si lo que dicen es verdadero o falso. El pensamiento crítico es una actividad que se construye”, indicó.
En relación con la asignatura que imparte, Inglés, explicó que una parte de esta habilidad es la metacognición, elemento esencial en la educación: “es la manera en la cual los individuos se dan cuenta de cómo aprenden y utilizan diferentes estrategias para poder realizar esa actividad”.
“Es muy importante que una persona esté consciente de lo que dice, hace, piensa, de cómo realiza todas estas actividades porque la consciencia es lo que te da la diferencia. Y puede usarse en la vida cotidiana. Es más fácil si diseccionamos un problema para resolverlo”, expresó.
Desde los estudiantes
El ir y venir de los jóvenes poco a poco comienza a ser menos y algunos esperan la llegada de su maestro de la siguiente clase. Olivia Chávez y Nicole Caballero, de tercer semestre, comparten lo que para ellas es el pensamiento crítico.
“Es buscar tu opinión y no basarte en lo que los demás dicen, sino en tu pensamiento propio, de lo que piensas de un debate o la opinión acerca de un tema, un texto, una obra o de un escritor, pero desde tu pensamiento, de lo que has aprendido. Y éste se construye a través de la experiencia y también de la investigación. No puedes hablar de anatomía si no has estudiando un órgano”, explicó Olivia.
Por su parte, Nicole Caballero afirma que le ha sido muy útil esta herramienta: “a mí me ha servido en las investigaciones, en las tareas de cualquier materia o para buscar en internet, ahí se tiene que ser muy meticuloso, saber en qué paginas te metes y ver qué sí es verdadero, o en libros”.
Arlet Cuéllar, estudiante de quinto semestre, dijo que lo ha aplicado en algunas materias de ciencias sociales: “se requiere analizar más, pues son temas que se prestan bastante a la subjetividad, y desde esa subjetividad es que abordamos nuestra crítica. Es bueno que se le dé mayor fomento, es una de las habilidades blandas que deberíamos tener para desenvolvernos en la sociedad. El CCH lo hace”.
Diego Jiménez, de quinto semestre, lo definió como la manera de analizar cualquier tipo de situación y reflexionar ante el contexto que se presenta y no sólo dejarse llevar por lo que están imponiendo, sino reflexionar y pensar más allá.
Incluso, dijo, “en la escuela, no quedarnos solo con lo que nos dijeron los maestros, sino analizar más la situación. A mí me ha servido usar el pensamiento crítico. Estás ante una herramienta que te puede facilitar cualquier situación de la vida”.
Los minutos transcurren y los pasillos del plantel se vuelven a quedar solos. Ahora los salones vuelven a cobrar vida, ahí donde maestros y alumnos enseñan y aprenden y ponen en práctica las habilidades necesarias para poder responder ante el contexto que se vive.
(Practicar el pensamiento crítico) dará como resultado tener una mejor visión del mundo que me rodea”.
Silvia Elisa López y López
Docente
Es muy importante que una persona esté consciente de lo que dice, hace, piensa, de cómo realiza estas actividades”.
Carmen Regina Lara López
Docente
(El pensamiento crítico) es buscar tu opinión y no basarte en lo que los demás dicen, sino en tu pensamiento propio”.
Olivia Chávez
Estudiante
A mí me ha servido usar el pensamiento crítico (…) te puede facilitar cualquier situación de la vida”.
Diego Jiménez
Estudiante
