Jennifer Joana García López es estudiante de sexto semestre del plantel Oriente y ha convertido a la gimnasia artística en su forma de vida, así como en una herramienta para cultivar la perseverancia y el compromiso con el deporte y sus estudios.
En entrevista, la cecehachera recordó su participación en los Juegos Universitarios, en la disciplina de gimnasia artística nivel 8, donde obtuvo medallas de primer lugar en liga y piso, así como segundos lugares en salto y all around, el cual consiste en cuatro aparatos.
“Fue una competencia muy dura, tuve dos caídas, pero fue una gran alegría ganar, ya que lo logré frente a competidoras con más experiencia. Eso me anima a seguir practicando”, aseveró Jennifer Joana.
Asimismo, la alumna comentó que en gimnasia existen 10 niveles de dificultad; el más alto permite concursar en certámenes internacionales, como los Juegos Centroamericanos, Panamericanos y las Olimpiadas, lo que significa que sólo le faltan dos niveles para lograr esta meta.
“Empecé en prenivel, donde hacía actividades para reconocer los aparatos, que son liga, barras, piso y salto. En el nivel 1 a 3 compites a nivel distrital, luego pasas a regional; del nivel 7 al 10, participas a nivel nacional”, resaltó la cecehachera.
Un comienzo a su nivel
Su trayectoria deportiva inició desde pequeña, cuando practicaba natación y ballet; a los cuatro años se interesó por la gimnasia porque su hermana mayor, Jessica, la practicaba; pero al ser todavía muy pequeña, tuvo que esperar para entrenar en el deportivo Francisco I Madero.
En sus inicios, Jennifer Joana estaba en un equipo con 14 niñas, pero ante los cambios de escuelas y grados académicos, ella fue la única que se mantuvo: “Decidí seguir porque avanzaba como atleta. Nunca creí llegar al nivel 8, pensaba alcanzar el 5 o 6 y salirme, pero competí a nivel nacional y eso me animó a continuar”.
De este modo, desde nivel 3 participó en regionales en las ciudades de Acapulco, Toluca y Puebla, después concursó a nivel nacional en Guadalajara, donde logró la medalla de oro en barras, con lo que ha adquirido nuevas experiencias, pues es un grado de exigencia más alto, lo que le ha demostrado su capacidad. Su proyecto es ingresar al equipo de la Universidad una vez que esté en la facultad.
Constancia y sin miedo, las claves
La estudiante, originaria de Iztapalapa, Ciudad de México, cuenta con un promedio de 9.2. Comentó que la clave de su éxito ha sido la constancia de entrenar todos los días, por lo que a veces se desvela para cumplir con sus tareas escolares, esfuerzo que se redobla con los trabajos finales de semestre y, sobre todo, en época de competencias, pero asume que es un reto difícil, más no imposible.
“También influye mucho el temor de lesionarme, por ejemplo, al intentar un salto mortal, entonces llegas al punto que tu mente o tu cuerpo no te responde. Es muy importante tener confianza, así como contar con el apoyo de compañeras, maestros, amigos y papás, además de un buen entrenador”, dijo.
“No puedes evitar sentir cierto temor. La gimnasia se trata de perfección y debes lograrla ante cuatro jueces que sientes que están en contra de ti. Eso es muy complicado (…) Lo bonito es cuando te superas, obtienes un buen resultado y recibes una medalla; solo una sabe todos los sacrificios que implicó”, concluyó la alumna.
Palmarés
- 1° lugar en la categoría piso en los Juegos Universitarios.
- 1° lugar en la categoría ligar en los Juegos Universitarios
- 2° lugar en la categoría salto en los Juegos Universitarios.
- 2° lugar en la categoría all around en los Juegos Universitarios.
La gimnasia se trata de perfección y debes lograrla ante cuatro jueces, que sientes que están contra ti”.
Lo bonito es cuando te superas y recibes una medalla; solo una sabe todos los sacrificios que implicó”.
