Azul Kamilah Hernández Hernández, estudiante del plantel Naucalpan, cursó dos Estudios Técnicos Especializados (ETE) durante su formación académica de tres años en el CCH, impulsada por concluir sus estudios no sólo con el certificado del bachillerato de la UNAM.
“Saber que la escuela me daba la oportunidad de egresar mejor preparada fue lo que me animó a estudiar opciones técnicas. En cuanto pude, me inscribí al ETE de Banco de Sangre y lo cursé durante el tercero y cuarto semestres. Después estudié Contabilidad con Informática en quinto y sexto semestres, no lo dudé”, dijo.
La joven consideró que ambas especialidades resultan útiles en sus aspiraciones a estudiar Medicina: “me sirvieron para confirmar mi decisión final”.
La alumna reveló que cursar un Estudio Técnico en el CCH fue una gran experiencia, “porque puedes darte cuenta cómo es el ambiente y la carrera que se desea estudiar, así como hacer amistades y conocer gente afín a tus gustos”.
Al hablar sobre los profesores que la formaron durante estos años, explicó que se caracterizan por preparar clases y actividades de aprendizaje de calidad.
“Por ejemplo, el maestro Juan Manuel Santamaría Miranda, de Banco de Sangre, nos dio clases muy interesantes, amenas y entretenidas, donde nos retaba a practicar lo aprendido en un ambiente de cordialidad y didáctica”, comentó.
En tanto, explicó que la profesora Ivonne Yuriria Pérez Espinosa, de Contabilidad con Informática, “fue muy comprensiva para enseñar los conocimientos de su materia y dedicó mucho de su tiempo para resolver las dudas que se presentaban, por lo que me siento capaz de ejercer esta carrera”.
Por lo anterior, la alumna invitó a sus compañeros de los cinco planteles a cursar un ETE, “porque sales del Colegio con la posibilidad de encontrar trabajo o continuar la licenciatura en la UNAM en mejores condiciones académicas”.
Además, indicó que el estudiar en el Colegio es una etapa muy importante en la vida de los jóvenes, ya que el Modelo Educativo permite aplicar los principios de aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser, aspectos que otorgan muchos beneficios para desarrollar el sentido de responsabilidad académica y personal.
Por último, agradeció al Colegio por las oportunidades, por ejemplo, de cursar un ETE para contar “con un mejor futuro y servir al país con lo que aprendemos en la Universidad y el CCH”.
