Para mí, entrar al CCH plantel Naucalpan ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. Todo comenzó el 8 de agosto de 2024, cuando supe la gran noticia. Un día después, recibí una llamada de parte de la maestra Berenice Ruiz Melgarejo, en ese entonces secretaria general de la escuela, para dar un discurso de bienvenida el sábado 10 de agosto de ese mismo año.
Fue un momento de nerviosismo e incertidumbre. Recuerdo que las primeras semanas nos llevaron a eventos increíbles para darnos la bienvenida, organizados por la Dirección General. Tuve la fortuna de conocer a personas como al rector Leonardo Lomelí Vanegas y al director general del CCH, Benjamín Barajas. En menos de un mes me enamoré de la UNAM.
Durante el primer semestre me interesé por las matemáticas y gracias al maestro Josué David Sánchez Hernández fui campeón a nivel individual y a nivel equipos en el XXXVII Concurso Local de Matemáticas. También obtuve varios reconocimientos por otras actividades, pero la que más me marcó fue la entrega del reconocimiento de alumno de excelencia por obtener un promedio de 10.
En el segundo semestre me llené de orgullo por recibir Mención Honorífica en la 5ª Olimpiada Cecehachera del Conocimiento. Asimismo, por segunda vez, obtuve un promedio de 10 y seguí realizando pequeñas actividades para el plantel con mucho amor y dedicación.
El año se fue volando y superó mis expectativas. No sería lo que soy sin las grandes personas que he conocido y me han ayudado en todo momento, como Luis Antonio Moreno, Yoltzin López, Kimberly Sarai Muro, Daira Meza, Genaro Cabello, Gustavo Galindo, Braulio Gutiérrez. También maestros como Mario Vargas, entre otros docentes.
He tomado distintos cursos y fui anfitrión para la Generación 2026; dos veces discursante en bienvenidas y he grabado y escrito para Pulso. He representado al plantel en muchos eventos, incluso he sido fotógrafo en algunos.
Aún tengo muchas actividades planeadas; por ello, mientras esté en mi amado CCH seguiré haciendo las cosas que me llenan el alma, junto con la gente que me hace sentir vivo.
Estoy seguro de que tú, que estás leyendo esto, tal como yo, amas o amarás al CCH”
