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El CCH me ofreció un mundo de posibilidades: Angélica Pérez

En sus aulas aprendió los valores que le permitieron desarrollarse como una excelente profesionista

El CCH me ofreció un mundo de posibilidades: Angélica Pérez
En sus aulas aprendió los valores que le permitieron desarrollarse como una excelente profesionista

  

"Fui generación 1980 y, desde entonces, el CCH me pareció algo increíble, se abrió un mundo para mí. No podía creer que estaba en este Colegio, uno de los planteles más espectaculares; fui muy feliz en esta etapa de mi vida, aprendí grandes e importantes conocimientos que más tarde me llevaron a ser docente. Mi tránsito por este plantel ha sido maravilloso y realmente considero al plantel Sur como mi alma mater”, expresó la profesora Angélica Pérez. 

Y es que fue en este espacio donde desarrolló el aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser, pero a esto se suma el ser respetuosa y tolerante, “herramientas que el CCH da para ser mejores profesionistas,” compartió la académica. 

“Recuerdo mis clases de Historia, Economía, de Ciencias Políticas, de Filosofía; marcaron mi vida y fueron fundamentales para mi elección de carrera y, después, para regresar como docente al plantel Sur. Me dieron clase Luis Aguilar, quien fue director de este plantel; Raúl Rocha, Historia; Ciencias Políticas con Cuauhtémoc Ochoa, y todo fue un gran aprendizaje, fue conocer un nuevo mundo que me abrió muchas puertas para seguir mis estudios”.

De hecho, narra, aún no terminaba su carrera cuando la invitaron a realizar el examen para ser docente en este plantel: “Fue un gran reto, porque éramos 60 candidatos y solo solicitaban tres profesores. Me preparé lo mejor que pude, presenté el examen y fui una de las tres mujeres que entramos a dar clases en el CCH. Estaba feliz de regresar a mi alma mater; terminé la licenciatura y empecé a dar clases en junio de 1985”.

 

“Nuestros estudiantes son lo mejor que nos ha tocado”

La profesora considera que haber sido alumna del Colegio le dio elementos para comprender mejor a las nuevas generaciones, orientarlas para que sean mejores estudiantes, ciudadanos, e incidir en su vida cotidiana, académica y, más tarde, profesional. 

“Nuestros estudiantes son lo mejor que nos ha tocado, son creativos, impulsivos, hacen a veces cosas que no nos gustan, pero al final del día son parte de su aprendizaje y tendrán resultados, positivos o negativos; siempre les deseo lo mejor, trato de ser una excelente profesora, no me gusta faltar, a menos que sea algo excepcional, espero tener una larga vida todavía como docente”, señaló.

Actualmente, comentó la maestra Angélica, hay profesores que fueron sus alumnos y eso le da mucho orgullo: “Espero que estas nuevas generaciones regresen al CCH a dar un poco de todo lo que nos ha dado”. 

En ese sentido, aseguró que su vida como estudiante y docente ha estado en este centro educativo de la Universidad Nacional: “Recuerdo mucho la participación de los estudiantes en las clases, las reflexiones sobre los conocimientos, no solamente aprenderlos, sino reflexionar y tratar de entender por qué sucedieron e incidir lo más posible en nuestra vida”.

En referencia al Día del Maestro, deseó a sus colegas que sea un gran día, pero también los invitó a reflexionar sobre la importancia de esta profesión en el país y en la UNAM y los exhortó a que cada vez sean mejores.  Además, pidió a las y los estudiantes que valoren a sus profesores, quienes quieren lo mejor para ellos. 

“Sean de los mejores para que este país sea cada vez mejor y lleguemos a ser una de las grandes potencias del mundo, porque los mexicanos somos excelentes en muchos términos, tenemos grandes recursos naturales, pero particularmente los recursos humanos de México son de lo mejor que existe en el mundo, así que quieran mucho a sus profesores”, concluyó. (Con información de Hilda Villegas) 

 

Nuestros estudiantes son lo mejor que nos ha tocado, son creativos, impulsivos (…) siempre les deseo lo mejor”.

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