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Adaptan obra del siglo de oro

Partinuplés es una relectura feminista de la comedia escrita por Ana Caro de Mallén

Adaptan obra del siglo de oro
Partinuplés es una relectura feminista de la comedia escrita por Ana Caro de Mallén

La actriz, directora y docente Paola Izquierdo ha encontrado en el teatro del Siglo de Oro un territorio fértil para dialogar con el presente. Su montaje, Partinuplés, adaptación de El conde Partinuplés, de la dramaturga española Ana Caro de Mallén, forma parte de una línea de trabajo que la creadora define como un #MeToo barroco: una relectura crítica de las dramaturgias clásicas desde la experiencia y agencia de sus personajes femeninos.

Egresada de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y maestra en Pedagogía Teatral, Izquierdo ha desarrollado una trayectoria que combina creación, docencia e investigación. Ha sido beneficiaria en cinco ocasiones del Programa de Creadores Escénicos del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales e impulsa La historia de la teatra, un proyecto dedicado a visibilizar las aportaciones de las mujeres en las artes escénicas.

“Voy a hacer un Me Too barroco ahora mismo”, recuerda sobre el origen de esta línea de trabajo, detonada tras revisitar Fuenteovejuna y cuestionar el destino de Laurencia. Esa inquietud la llevó a investigar la representación del abuso en la comedia áurea y también a descubrir un conjunto de autoras prácticamente ausentes del canon. Desde entonces, su labor ha consistido en rescatar, adaptar y poner en escena esas voces.

En ese camino ha explorado obras de escritoras como María de Zayas, Leonor de la Cueva y sor Marcela de San Félix. La pandemia facilitó el acceso a archivos digitales y consolidó una investigación artística sostenida, en diálogo con espacios académicos como el Seminario de Estudios de Teatro de la Modernidad Temprana de la UNAM.

En Partinuplés, Rosaura, emperatriz de Constantinopla, enfrenta la presión de casarse para asegurar la sucesión, pero se resiste debido a un augurio fatal. Con ayuda de su prima Aldora, buscará discernir entre sus pretendientes. La adaptación de Paola Izquierdo apuesta por una fidelidad poco común: conserva verso, métrica y contexto, interviniendo lo mínimo indispensable.

“Me parecía muy importante que sus palabras sí fueran las que se escucharan”, afirma. Sin embargo, introduce ajustes puntuales que amplifican la agencia de los personajes femeninos, permitiendo que decisiones clave (como el matrimonio) recaigan en ellas. Lejos de contradecir el texto original, estas elecciones dialogan con el espíritu de Ana Caro, considerada una figura excepcional de su tiempo.

El montaje también enfrenta uno de los principales retos de llevar el Siglo de Oro a escena hoy: hacer accesible el verso sin sacrificar su complejidad. Para ello, se vale de  la claridad actoral, el trabajo corporal y un montaje que privilegia la relación entre los cuerpos y el juego escénico. Cuatro intérpretes encarnan múltiples personajes, en una dinámica que busca ser legible incluso para públicos no familiarizados con el lenguaje barroco.

“Respetar lo lúdico que la propia obra propone” es otra de sus premisas. La puesta abraza el carácter de comedia de magia del texto, con una estética que combina referencias medievales y contemporáneas, así como una propuesta musical que transita entre distintos registros.

En este cruce entre archivo y escena, el #MeToo barroco de la directora Paola Izquierdo no se limita a actualizar los temas, sino que propone una lectura crítica que devuelve a estas obras su potencia original: cuestionar, desde el teatro, las estructuras de poder que atraviesan la experiencia de las mujeres, ayer y hoy. 

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