El público que gusta el cine de ciencia ficción encontrará un tesoro en el número 42 de la revista Ritmo, imaginación y crítica, ya que diversos autores exponen sus puntos de vista sobre este género que en las últimas décadas ha acaparado más pantallas y aficionados.
En el editorial de esta publicación, Benjamín Barajas Sánchez, director general del Colegio de Ciencias y Humanidades, señala que el cine de ciencia ficción y la filosofía guardan una estrecha relación, ya que las ideas científicas con las que se explica la realidad cambian conforme pasa el tiempo, con lo que habría que preguntar si la realidad genera las ideas o es la imaginación la que prefigura el futuro.
Por lo anterior, invita al lector a deleitarse y a reflexionar sobre cómo a través de extraordinarios recursos técnicos, visuales y narrativos, el cine de ciencia ficción ha abordado con asombrosa creatividad los más grandes temores, echando mano de disciplinas científicas y humanísticas como la física, la astronomía, la biología, la sociología o la ética.
Utopías, distopías…
Álvaro Fernández Reyes presenta el ensayo “Cuando la ciencia ficción nos alcanzó (Notas sobre la producción latinoamericana del siglo XXI)”, en el que hace un recuento de los últimos 20 años sobre éste género.
En “Paradigmas de la ciencia ficción en la historia del cine”, Lauro Zavala aborda el tema en el que predomina la irrupción de un elemento extraño que altera la realidad y puede estar en la Tierra, venir del espacio o surgir por una explosión atómica.
“Más allá del universo icónico: diálogos filosóficos con la ciencia ficción” es un ensayo de Ileana Díaz Ramírez, donde señala que ya sean robots, alienígenas, naves o viajes en el tiempo, el cine de ciencia ficción invita al cuestionamiento, y aunque efectivamente no es en todas las películas, sí hay ciertas cintas que recuerdan que más allá de la tecnología está el acontecer humano, el habitar y el relacionarse, cuestiones primigenias que permiten incluso, dialogar con las estrellas.
Juan Carlos Sánchez presenta “Cerebros en una cubeta: encuentros entre el cine de ciencia ficción y la filosofía”, donde pone como ejemplo el film de Matrix, una versión contemporánea de la alegoría de la caverna de Platón.
Estas ideas, destaca, nos ayudan a pensar el mundo en el que vivimos y considerar hasta qué punto podemos estar seguros de su realidad. La pregunta sigue abierta y es poco probable que encontremos una respuesta satisfactoria en el futuro próximo, pero empezar por cuestionar la veracidad de nuestra realidad es un buen punto de partida, asegura.
En “¿Seremos cíborgs?”, Daniella Blejer observa que repensar el concepto de lo humano es una práctica común de la especie. “¿Quiénes somos?” y “¿hacia dónde vamos?” son las grandes preguntas que se hacen en muchos momentos.
Comenta que en Suecia miles de personas se han implantado chips RFID (identificación mediante radiofrecuencia) subcutáneas en las manos para desbloquear puertas, realizar pagos o ingresar a ciertos bares, sin embargo, también podría devenir un mal uso de esta tecnología.
En su ensayo “Las mujeres en el cine mexicano de ciencia ficción”, Yolanda Mercader Martínez señala que a las mujeres en este género se les asigna la belleza física como una condición esencial para ser consideradas parte del relato, los roles están muy definidos: “las mujeres seducen a los héroes mexicanos para dominarlos”, pero esto nunca se logra, ellos son los héroes absolutos.
Lucero Fragoso Lugo, en “Metrópolis: entre la subversión y el fascismo”, ofrece un relato detallado de la cinta que muestra una rebelión de trabajadores en una ciudad del futuro.
“Zoología especulativa y mundos alienígenas”, de Sergio J. Aguilar Alcalá, habla de la serie documental que puede pensarse de ciencia ficción: Mundos Alienígenas.
Con el conocimiento científico que tenemos de astrofísica, bioquímica y otras disciplinas, se puede asumir que, por más alienígenas que sean los seres de planetas distantes, deben cumplir ciertos requisitos.
Monserrat Pérez Bonfil aborda un clásico del cine: “Distrito 9: un falso documental sobre una invasión extraterrestre”. El argumento de la historia está emplazado en 1982, cuando una nave espacial llega a la Tierra y se estaciona en el cielo de Johannesburgo.
La nave permanece monolítica en territorio aéreo por días sin que se presente ningún tipo de actividad, hasta que el gobierno sudafricano actúa y envía un helicóptero, abre la nave y encuentra hacinados, a un grupo de extraterrestres que poseen una apariencia similar a las cucarachas.
Por último, Ritmo aborda el cine de epidemias, de animación, de violencia y de las OVAS japonesas del fin de siglo, así como una lista de veinte películas notables de ciencia ficción y una bibliografía del género.
