pagina 48

EYIBRA presenta videoinstalación en Casa del Lago

El artista explora cómo los cuerpos masculinos se entrenan y moldean dentro de estructuras jerárquicas

EYIBRA presenta videoinstalación en Casa del Lago
El artista explora cómo los cuerpos masculinos se entrenan y moldean dentro de estructuras jerárquicas

“El futbol en América Latina es un emblema de la masculinidad. Y lo militar, todavía más”, afirma EYIBRA. Esa relación entre disciplina, violencia, intimidad y deseo atraviesa Campo de hombres, la videoinstalación que podrá verse hasta el 3 de julio en la Sala 5 de Casa del Lago.

El artista, cuya obra explora la politización y vigilancia de los cuerpos queer y ha llegado a espacios como el Los Angeles County Museum of Art y el Barbican Centre, propone en este nuevo proyecto una reflexión sobre las masculinidades contemporáneas a partir de un cruce entre futbol, militarismo y el performance corporal.

De esta manera, la pieza toma como punto de partida el Campo Marte, el espacio capitalino donde conviven el entrenamiento militar y el deportivo. A partir de esa proximidad, EYIBRA —nombre artístico que Abraham Brody eligió como identidad creativa— desdibuja las fronteras entre ambos mundos. La instalación reúne video y escultura para explorar cómo los cuerpos masculinos son entrenados, vigilados y moldeados dentro de estructuras jerárquicas.

 

Sólo se muestran rituales de preparación y condicionamiento

Los protagonistas del video son exsoldados y exfutbolistas profesionales. Sin embargo, la cámara nunca muestra un partido. “Son rituales de preparación y condicionamiento”, explica el artista. Lo que aparece en pantalla es el entrenamiento: los ejercicios físicos, la tensión muscular, las dinámicas grupales y los códigos de disciplina que sostienen tanto al deporte como al ejército.

Durante el proceso, EYIBRA descubrió algo que terminó siendo central para la obra: la naturalidad con la que los participantes aceptaban situaciones de cercanía física e intimidad masculina. “Ducharse juntos. Eran muy abiertos”, comenta. Esa contradicción le interesa especialmente: en entornos profundamente masculinizados como el futbol o el ejército existen gestos homoeróticos tolerados e incluso celebrados, mientras que la homosexualidad explícita sigue siendo tabú.

La escultura que acompaña al video amplifica esa idea desde otro ángulo. Se trata de un aparato de gimnasio monumental, inspirado deliberadamente en la estética de la arquitectura fascista. EYIBRA reconoce la referencia y menciona incluso el gusto de Donald Trump por los monumentos grandilocuentes como una influencia indirecta en la pieza. La obra imagina cómo luciría un dispositivo de entrenamiento en una sociedad ultramachista: una máquina de fuerza convertida en símbolo ideológico.

Detrás de Campo de hombres aparece también el concepto de “homonacionalismo”, desarrollado por la socióloga Jasbir Puar, quien analiza cómo ciertos discursos nacionalistas incorporan identidades LGBTQ+ dentro de proyectos militares o neocoloniales. Por lo anterior, el artista EYIBRA observa ahí una paradoja contemporánea: hombres queer que buscan validación dentro de sistemas que históricamente los han excluido.

Sin embargo, el artista evita cualquier simplificación moral. La obra no condena al ejército ni al futbol como instituciones en abstracto. México, señala, tiene una relación distinta con lo militar que Estados Unidos. Su interés está puesto en las masculinidades y en los cuerpos: en el punto exacto donde la fuerza revela fragilidad y donde la disciplina puede ocultar deseo.

Con el Mundial de 2026 en el horizonte, Campo de hombres llega como un espejo incómodo: uno que observa el espectáculo de la masculinidad contemporánea mientras deja al descubierto sus fisuras.

Compartir: