“La violencia del exterior ha ingresado a los planteles. Ante esta realidad, el Colegio de Ciencias y Humanidades apuesta por fortalecer sus redes de apoyo y convertir la escuela en un espacio protector para sus comunidades", así lo señaló María Patricia García Pavón, directora general del CCH, durante la entrega de chalecos que identificarán al personal del Programa Espacio de Orientación y Atención Psicológica y Comunitaria, mejor conocido como ESPORA Psicológica, y del nuevo programa ESPORA Comunitaria en los cinco planteles.
Las y los integrantes de ambos esquemas utilizarán estos distintivos con la finalidad de que el alumnado pueda identificarlos y solicitar el servicio en caso de que lo requieran.
Ante docentes, funcionarios, directivos del Colegio y autoridades del programa ESPORA Psicológica, María Patricia García Pavón expresó: “Es muy emotivo tener frente a nosotros a todo este equipo, el cual ha brindado un apoyo increíble en nuestros planteles”.
“Las comunidades del Colegio de Ciencias y Humanidades requieren la atención que no reciben en otros espacios; por eso, la escuela ahora ha atendido situaciones que han quedado en el lado de lo social, en lo familiar. La escuela se ha constituido y sigue constituyéndose, a pesar de lo que ocurra dentro de los planteles, como un espacio seguro para nuestras comunidades”, continuó.
Asimismo, García Pavón citó a la psicóloga chilena Amanda Céspedes, quien refirió: “no es que haya violencia en las escuelas, la violencia del exterior ha ingresado a los planteles”. En ese sentido, la directora general explicó que “esa es nuestra realidad y con eso tenemos que trabajar. Lo extraordinario es que no lo hacemos solos, sino con una gran comunidad”.
Sobre los chalecos, la directora general del CCH expuso que “no sólo son para un efecto de identidad: habla de las enormes redes de apoyo con las que cuentan nuestras comunidades para atender situaciones que son complejas como la salud emocional, la salud psicológica, los entornos sociales que están influyendo en nuestras comunidades. Y esta comunicación será fundamental para que podamos trabajar de manera conjunta y coordinada, porque el trabajo coordinado siempre da mejores resultados que un trabajo aislado o por cuenta propia”.
TRABAJO COLABORATIVO
Andrea González Rodríguez, coordinadora del programa ESPORA Comunitaria, comentó sobre el equipo: “Tiene todo el compromiso de trabajar, de ser útiles, es un equipo nuevo, joven (…) tratamos de mejorar las condiciones escolares, la convivencia escolar, y de que la escuela sea, otra vez, un espacio protector y seguro para los estudiantes. Ese es nuestro objetivo y estamos totalmente comprometidos”.
Vicente Zarco, coordinador del programa ESPORA Psicológica, consideró que, de repente, pareciera que los esfuerzos por la salud mental en México son insuficientes; sin embargo, “se necesita más imaginación, más innovación para contener el sufrimiento de las personas y las situaciones de riesgo en las que se encuentra mucha parte de la población”.
Por ello, dijo que con el programa ESPORA Comunitaria “esperamos estar a la altura, hablar con los directores y las directoras, recibir las críticas, hacer los cambios pertinentes, aprender a hacer cosas nuevas para dar resultados".
La escuela se ha constituido y sigue constituyéndose, a pesar de lo que ocurra dentro de los planteles, como un espacio seguro para nuestras comunidades”.
María Patricia García Pavón
Directora general del CCH
Tratamos de mejorar las condiciones escolares, la convivencia escolar, y de que la escuela sea, otra vez, un espacio protector y seguro para los estudiantes”.
Andrea González Rodríguez
Coordinadora de ESPORA Comunitaria
Se necesita más imaginación, más innovación para contener el sufrimiento de las personas y las situaciones de riesgo”.
Vicente Zarco
Coordinador de ESPORA Psicológica
