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Llega este proyecto piloto al CENTRO EDUCATIVO

El objetivo es abrir espacios formativos con estrategias educativas que fomenten la sana convivencia y armonía

Llega este proyecto piloto al CENTRO EDUCATIVO
El objetivo es abrir espacios formativos con estrategias educativas que fomenten la sana convivencia y armonía

El plantel Azcapotzalco forma parte del proyecto piloto Cultivando Escenarios para la Paz, impulsado desde agosto de 2024 por la UNAM, a través del Comité Técnico de Atención a la Salud Mental y la Secretaría de Servicios y Atención a la Comunidad Universitaria.

Este programa comenzó como una capacitación básica en educación para la paz dirigida a profesores de nivel medio superior del plantel Azcapotzalco del CCH y de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) número 7, con el fin de abrir espacios formativos donde las prácticas educativas se conviertan en semillas de colaboración, cuidado y cultura de paz.

Para dar a conocer el proyecto y extenderlo a una mayor parte de la comunidad cecehachera, Susana Muñiz Morales y Denisse Cárdenas Landeros, a cargo del mismo, se reunieron de manera virtual con docentes de este plantel; y, en una segunda sesión, con alumnos y padres de familia.

Durante las charlas, se enfatizó la importancia de cultivar la paz, entendida como un proceso activo de cuidado, protección y reconocimiento de nuestra interconexión con la comunidad y la tierra.

“La educación para la paz se describe como un proceso vivo y diverso, similar al cultivo de plantas, que requiere sembrar valores, principios y cuidar la diversidad”, señalaron.

Las especialistas diferenciaron la educación para la paz de la educación tradicional, donde la tradicional tiende a priorizar contenidos, memorización, autoridad del docente, competencia y logro individual; mientras que la educación para la paz enfatiza la formación humana, la cooperación, la solidaridad, el apoyo mutuo y aborda el conflicto como oportunidad de aprendizaje y crecimiento.

Además, presentaron diferentes conceptos que engloban una cultura de paz: la paz negativa, relacionada a la ausencia de conflicto; la paz positiva, que consiste en la creación de condiciones justas y cuidado mutuo; y la paz holística, que abarca la paz personal, social y comunitaria.

Por último, mencionaron cuatro semillas clave para cultivar en este enfoque educativo: el autoconocimiento, los vínculos afectivos, la transformación del conflicto y el acompañamiento al dolor. 

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