¿Puede un río demandar ante un tribunal? ¿Tienen las ballenas personalidad jurídica? ¿Es posible que un ecosistema exija, por la vía legal, su derecho a existir? Estas preguntas, que hasta hace poco parecían propias de la ciencia ficción, están encontrando respuestas concretas en juzgados de varios países, incluido México.
Ese es el punto de partida de Desde el umbral, la nueva exposición del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), que se podrá visitar hasta el 11 de diciembre. Con curaduría de Lucía Sanromán y Alejandra Labastida, la muestra reúne a artistas, colectivos, investigadores y activistas para explorar una pregunta de fondo: ¿qué pasaría si dejáramos de tratar a la naturaleza como objeto y comenzáramos a reconocerla como sujeto?
“Lo que nos interesó es trabajar la pregunta ontológica, el origen conceptual del lenguaje y demás, que nos ha permitido llegar hasta acá”, explica Alejandra Labastida, en entrevista. La curadora alude a la separación histórica entre naturaleza y cultura, entre lo humano y lo natural, dualidades que han servido como fundamento de distintas formas de explotación. De esta manera, la exposición propone revisar esa lógica binaria, sujeto y objeto, persona y cosa, para imaginar cómo desmantelarla.
Asimismo, la apuesta curatorial parte también de un dato jurídico: en las últimas décadas, tribunales de diversos países han comenzado a reconocer personalidad jurídica a ríos, glaciares y ecosistemas. En el caso de México, el proceso avanza con cautela, aunque ya hay precedentes significativos. AlejandraLabastida recuerda el amparo presentado por la asociación Nuestro Derecho al Futuro para detener la construcción de un gasoducto en Baja California: “Ellos sí hicieron la demanda a nombre de las ballenas”. El juicio no está resuelto, pero el hecho de que un ecosistema pueda aparecer como parte actora marca un parteaguas.
El colectivo shipibo-konibo Soi Noma abre la exposición
La exposición abre con una instalación monumental del colectivo shipibo-konibo Soi Noma, radicado en Cantalagua, Lima, en Perú. Sus tejidos, realizados con la técnica del kené, trasladan al bordado el saber de plantas medicinales y alucinógenas de la Amazonia, desde una visión en la que río, lluvia o montaña pueden ser personas.
La muestra combina bordado, pintura, documentación legal, investigación científica y experimentación sonora. Susan Schuppli aborda el derrame de petróleo en el Golfo de México y la demanda presentada en Ecuador contra British Petroleum, mientras Elisa Schmelkes desarrolla un dúo con el río Magdalena y se pregunta cómo registrarlo como coautor para que pueda recibir regalías. Ariel Guzik trabaja con ballenas y delfines; Ulf Rollof presenta una pieza sobre ajolotes; Tomás Saraceno dialoga con arañas, y Federico Pérez Villoro analiza la militarización del río Bravo y la manipulación de sus caudales para poner en riesgo a personas migrantes.
El programa público incluirá un seminario de Campus Expandido sobre derechos de lo más que humano, en colaboración con More-Than-Human-Life de la Universidad de Nueva York y el Institute for Postnatural Studies de Madrid. También, habrá actividades con Nuestro Derecho al Futuro, talleres infantiles y un pop-up de arte, moda y upcycling.
