En junio, desde la Rectoría de la UNAM se lanzó una estrategia cuyo objetivo es consolidar la Cultura de paz como eje transversal en el desarrollo institucional y académico.
Con ello se creó el Programa Universitario de Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias, cuyo enfoque es combatir la violencia desde la raíz, a través del fomento de valores como la justicia, inclusión, respeto, sostenibilidad y cooperación.
En palabras del doctor Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la Universidad, la misión de este programa es alimentar el pensamiento crítico, generar alternativas y sembrar esperanza a través de la paz, la cual debe fomentarse desde las aulas y trascender hasta los núcleos familiares y comunitarios.
Este programa se articula mediante varios ejes, como: formación educativa a través de una asignatura para bachillerato, formación docente, investigación, así como la creación de una red de constructores universitarios desde la propia comunidad.
También, diversas actividades culturales y deportivas y, la promoción de políticas institucionales orientadas hacia la mediación, prevención y transformación de conflictos. Estas acciones sin duda posicionan a la UNAM como referente nacional e internacional en construcción de paz.
En este sentido, la Cultura de paz es importante para el regreso a clases por varias razones relacionadas con la realidad social, emocional y educativa de los jóvenes en la actualidad, principalmente, por el contexto de nuestra época caracterizada por periodos de crisis, violencia e individualismo.
Para ello será necesario construir espacios seguros, empáticos y abiertos al diálogo, donde el estudiantado pueda sentirse escuchado, comprendido y acompañado, con el fin de contrarrestar el aislamiento emocional, violencia familiar o comunitaria, así como de ansiedad, estrés y problemáticas de salud mental al ser una herramienta que permite reconstruir el tejido social.
Problemáticas
Algunas problemáticas recurrentes en los ambientes escolares del bachillerato universitario son el acoso escolar (bullying), violencia de género y/o discriminación.
Con la estrategia de Cultura de paz se busca abordar estos conflictos de formas alternativas, como la mediación, diálogo o reparación del daño, en lugar de sanciones punitivas o indiferencia institucional.
Por lo tanto, para este regreso a clases será fundamental que la comunidad del Colegio de Ciencias y Humanidades se sume a esta iniciativa, a través de la construcción de ambientes seguros, cooperativos y justos, pues además de que en estos ambientes el aprendizaje florece, se contribuirá a disminuir la violencia y el miedo en las aulas, se podrá fomentar la participación y el pensamiento crítico, asimismo generar un sentido de pertenencia y responsabilidad colectiva.
En resumen, es responsabilidad de todas y todos fortalecer la Cultura de paz en nuestro Colegio, no sólo como ideal ético, sino como una necesidad educativa y social, frente al contexto actual en el que nos ha tocado vivir, marcado por la violencia y deshumanización.
Al regresar a clases, nos toca reconstruir la convivencia, reparar el daño (si lo hubiera), prevenir conflictos, tejer comunidad con la intención de educar ciudadanos activos en la justicia social y derechos humanos, jóvenes que cuestionen las violencias estructurales, construyan alternativas y eventualmente se conviertan en agentes de cambio para transformar su realidad.
*Profesora del plantel Sur
